Ingredientes nobles, productores que respetan los procesos y decisiones que se notan en cada sabor.
Trabajamos con personas, no solo con productos.
Son fincas familiares, proyectos sostenibles, productores que entienden su tierra y respetan los tiempos de la naturaleza.
Compartimos una manera de hacer: con dedicación, con conocimiento, sin atajos.


Nuestros granos vienen de distintos rincones de Latinoamérica: Brasil, Perú, Colombia y Ecuador. Cada año elegimos el origen según la cosecha y la calidad del grano. Siempre buscamos lo mejor para lo que queremos crear.
Trabajamos con cooperativas familiares que cultivan sin químicos y secan el cacao de forma artesanal.
Los granos son separados y seleccionados con cuidado por quienes los cultivan, siguiendo métodos artesanales que respetan su sabor y calidad natural. De ahí nacen las bases de nuestro chocolate: manteca de cacao, cacao en polvo y licor de cacao.
Valles y montañas del sur argentino.
Cosechados a mano, en el momento justo de maduración.
Productores locales con experiencia, clima frío y altitud perfecta dan como resultado frutas intensas, ácidas y frescas.
Por eso, cuando comés algo con frutos rojos en Rapanui, lo sentís distinto.




Provienen de fincas en Córdoba, entre sierras y aire puro.
Las cabras pastan libres, el ordeñe es artesanal y el filtrado es inmediato.
No hay secretos: solo un modo muy nuestro de hacer las cosas. Y sí, cuando probás nuestro helado de dulce de leche de cabra, lo entendés: más cremoso, más dulce, más especial.
Provienen de gallinas criadas en libertad en Entre Ríos.
Acceso al aire libre, sombra, alimentación sin antibióticos y manejo compasivo. Certificación Certified Humane.
Buscamos productores certificados bajo el modelo Certified Humane, que garanticen el bienestar animal.
Nos importa que las gallinas vivan en libertad, que tengan una alimentación sin antibióticos y un entorno natural.
Seleccionamos estos huevos para productos donde el sabor y la textura realmente hacen la diferencia. En helados como Sambayón, Lemon Pie o Whisky Cream, la diferencia se nota.
Importante: no todos los productos los incluyen, ya que no están disponibles en todas nuestras locaciones.




Tierras cálidas, con veranos largos e inviernos suaves. El clima ideal para que los pistachos crezcan con su sabor y color característicos.
Nuestros productores aplican métodos de cultivo sustentables: usan riego eficiente —la mitad del agua que necesita un cultivo convencional—, manejan el suelo de forma responsable y secan los pistachos al sol para conservar su sabor natural.
Buscamos un color verde intenso, una textura firme y un sabor consistente. Se procesan y almacenan en condiciones controladas, y cuentan con certificaciones internacionales como ISO 22000 y HACCP.
Una muestra inicial es requerida para evaluar calidad visual y gustativa.
Si cumple con los estándares esperados, se realizan pruebas industriales para comprobar su rendimiento, homogeneidad y nivel de impurezas.
También se solicita toda la documentación necesaria: certificaciones, trazabilidad, información nutricional, condición apto sin TACC, entre otros.
Cuando es necesario, se llevan a cabo análisis propios para garantizar los niveles de calidad requeridos.