Antes que nada, somos una familia que desde hace tres generaciones mantiene su tradición y legado chocolatero, creando nuevas recetas y sabores para que cada vez llegue más lejos. Esta es nuestra historia.




Todo empezó hace más de 70 años, cuando Aldo e Inés dejaron Italia y eligieron Bariloche como su nuevo hogar. Entre lagos, montañas y una receta de chocolate, fundó Tronador, la primera chocolatería de Bariloche.
Con el tiempo, su hijo Diego continuó con el negocio familiar. Tenía 19 años y muchas ganas de seguir adelante. Mantuvo vivo el legado y lo llevó más lejos, sin perder su esencia.



Hoy seguimos creando desde ese mismo lugar — una casa que combina historia con ganas de innovar, cuidando los detalles, honrando el origen y apostando por lo nuevo, sin dejar de ser quienes somos.
Hoy seguimos creando desde ese mismo lugar — una casa que combina historia con ganas de innovar, cuidando los detalles, honrando el origen y apostando por lo nuevo, sin dejar de ser quienes somos.
Chocolates, helados y pastelería con sello artesanal.


Con dedicación absoluta y atención al detalle. Combinamos el saber familiar con ingredientes que elegimos por lo que son: algunos vienen de la Patagonia, otros de distintas regiones del país y del mundo. Todos comparten algo: calidad real.

Porque creemos en el poder de lo simple: un sabor que emocione, una pausa que te cambie. Hacemos lo que hacemos para que cada vez que pruebes algo nuestro, cierres los ojos y sonrías.



Transmitimos una historia de generación en generación construyendo legado que atraviesa cada producto que elaboramos. Nuestro sabor familiar y huella artesanal están presentes y siempre marcan el camino a seguir.
Nuestra propuesta apunta a descubrir fórmulas que despiertan emociones nuevas. Diseñamos productos de máxima calidad que vienen acompañados de experiencias que se diferencian por su nivel de detalle y creatividad genuina.
Buscamos evocar sensaciones placenteras y disruptivas a través de momentos únicos. Todo lo que nos describe remite a un mundo sensorial que construimos para enriquecer cada encuentro y potenciar cada paladar.